He maquillado mi rostro, me puse mi mejor traje, mis cabellos cepillé con mucho esmero, pronto
llegaría la hora de nuestro ansiado encuentro…
Te esperé hasta muy tarde sin que llegaras a la cita acordada; lloré de rabia e impotencia, sentí que te burlabas, y así como tantas noches me fui a dormir contigo en el pensamiento... (como siempre)
Hoy durante todo el día, cada vez que el teléfono Sonaba, corría a responder, mi corazón se agitaba,
llegaba hasta mi garganta como queriendo escapar…
Esperé que a mí vinieras; cuantos días he esperado que llegaras al encuentro, cuantas veces en silencio he soñado con tus besos, mas pasa el tiempo y nada de eso sucede.
Hoy esperé nuevamente a que por fin aparecieras, pero al ver que no es así, he tomado una decisión:
no te llamaré, guardaré silencio, no sabrás más de mí. Basta de humillaciones, basta de mendigar tu cariño
y esperar con ansiedad... Ya fue suficiente, desde este momento comienzo a olvidarte.
No importará que vengas un día de estos con una ramo de rosas, a traer miles de excusas, a llorar arrepentido jurando que es la universidad, que son tantos compromisos, y prometiendo que no volverá a suceder y bla bla bla...
Me cansé, hoy rompo con el pasado, voy a mirar hacia el azul del cielo, sentiré en mi cuerpo el calor del tibio sol. Esta primavera miraré los verdes prados… Cansada de esperar, vuelvo de nuevo a vivir...
¡Quédate en el ayer!
